MADRID 179 MADRID

Perales de Tajuña se encuentra al suroeste de la Comunidad, en la Comarca de las Vegas, a 40 kilómetros de la capital.

En los estudios arqueológicos realizados en su término municipal, nos indican que hubo pobladores en esta zona en el Paleolítico y el Neolítico con asentamientos carpetanos, romanos, visigodos y musulmanes.

Aquí se han encontrado gran cantidad de restos arqueológicos pertenecientes a la Edad del Hierro en la cultura carpetana que han permitido conocer su organización.

En esta zona, entre Perales de Tajuña y Carabaña se podrían haber situado algunas poblaciones carpetanas. También en esta zona se han hallado restos romanos como una importante vía de comunicación, además de restos visigodos y musulmanes.

Durante los años de la reconquista, la nobleza y la Iglesia fueron de gran apoyo para la monarquía. En esta época, además de consolidar las tierras reconquistadas, también era necesaria la repoblación y el control y organización migratorio.

Para ello, el rey Alfonso VI, donó en el año 1099 a la catedral de Toledo la zona conocida como la Rinconada de Perales que incluía parte del término de Perales, para que gestionase estas funciones.

La catedral de Toledo perderá temporalmente el dominio sobre Alcalá debido a las incursiones almorávides y las intromisiones de la Orden de Calatrava y el Concejo de Segovia.

Durante la Edad Media hubo numerosos conflictos por intereses económicos, en los que Perales junto a otras aldeas litigó por el aprovechamiento de la selvicultura y la ganadería.

A finales del siglo XVI  Perales de Tajuña tuvo otro momento muy significativo, esto fue, cuando los vecinos pidieron al rey que les fuera concedido el privilegio de villa.

Este privilegio de villa lo intentaban muchas aldeas castellanas, y dado que favorecía a ambas partes, los vecinos ganaban cierta autonomía jurisdiccional y el rey recibía más ingresos, normalmente era concedido.

En el caso de Perales, teniendo en cuenta la presión del arzobispado de Toledo y de Alcalá, Felipe II concedió el Real Privilegio de Villazgo el 20 de febrero de 1576.

A pesar de disfrutar de éste Privilegio de Villazgo, Perales no se desligó totalmente de las obligaciones con Alcalá, al igual que el resto de antiguas aldeas de la ciudad complutense que debían contribuir para sufragar gastos.

Las nuevas villas conformaron la Mancomunidad de las Veinticinco Villas, para hacer frente común a las obligaciones y antiguas cargas heredadas de la Villa de Alcalá, aunque no lograron terminar con ellas hasta 1643. En estos años, Perales de Tajuña tuvo grandes problemas económicos por lo que el Concejo tuvo que recurrir a préstamos que no hicieron más que agravar la situación.

Entre 1639 y 1649, D. Diego Felipe de Guzmán, Marqués de Leganés y primo del Conde-Duque de Olivares compró las alcabalas  de la villa pero la relación se intensificó a partir de 1694, cuando Perales vendió al que era entonces Marqués de Leganés la jurisdicción civil y criminal de la villa.

En 1751, según estadísticas oficiales, los oficios que existían en Perales de Tajuña son: sastres, zapateros, médico, cirujano, maestro y varios comerciantes, mesoneros, carniceros y albañiles, lo que refleja la actividad económica del momento.

En el año 1814, reinando Fernando VII se suprimen los señoríos por lo que Perales consigue la autonomía municipal y se crea la división de España en las actuales provincias pasando a pertenecer a la provincia de Madrid en el Partido Judicial de Chinchón en 1834.

La actividad económica de Perales está ligada directamente a su situación geográfica junto al río Tajuña. La cultura árabe dejó el sistema de riego que aprovecha al máximo las aguas de estas tierras.

A finales del siglo XIX y principios del XX se construyó la vía férrea que conectaba a Perales con Madrid pasando por Arganda. Esto  supuso la posibilidad de enviar rápidamente y a diario los productos agrarios y de la joven industria de Perales al mercado madrileño expandiendo así un importante incremento económico.

Se consiguieron importantes avances tecnológicos, como la conversión del Molino del Congosto en Central eléctrica, permitió la distribución eléctrica en temprana fecha para barrios de la vecina Arganda, mientras la energía eléctrica que se consumía en Perales era de la Central de Bellamesón en el Tajo (Villamanrique), que mediante la construcción de dos casetas transformadoras que aún hoy se conservan, se distribuía por toda la población, entrando Perales en la nueva era de la tecnología eléctrica. (Fuente: Ayuntamiento de Perales de Tajuña)

Actualmente se combina la agricultura con el sector servicios e industrial y funciones de segunda residencia que unido a esto último ha desarrollado un importante equipamiento comercial.

LUGARES DE INTERÉS

RISCO DE LAS CUEVAS

Es el yacimiento arqueológico más conocido y estudiado desde finales del siglo XIV. Está formado por unas 60 cuevas situadas en el escarpe yesífero mirando hacia la vegas que forma el río Tajuña junto a la carretera de Tielmes.

Se cree que por su similitud con otras cuevas estudiadas en la zona, estas cuevas se abrieron en el Neolítico.

Se conservan más de 50 cuevas y algunas de ellas de mayores dimensiones y unidas entre sí con distintas salas, de lo que se puede deducir que formaban conjunto a modo de vivienda conjunta.

Estas cuevas siguieron siendo utilizadas como viviendas, según demuestran los restos cerámicos y utensilios encontrados.

D. Ignacio Martín Esperanza fue quien publicó información sobre este yacimiento en el siglo XIX. Tras varios estudios, fue en 1882 cuando se realizó la primera exploración sobre el terreno mediante andamios y escalas para acceder al interior de las cuevas.

Se dispone de información más detallada gracias al informe de 1891 de D. Juan Catalina, académico de la Historia

En este informe se detallan los diferentes hallazgos de objetos como, tiras de cuero, trozos de esterilla, de vasos y algún hacha de piedra. También describía el interior de las cuevas en las que alguna de ellas se unían con estancias superiores e inferiores mediante escalones y encontraron rebajes en el suelo en forma de lechos o en las paredes a modo de alacenas.

Así como las cuevas no es posible su datación exacta, los utensilios hallados en estos estudios, demuestran que las cuevas fueron utilizadas como viviendas en distintas épocas ya que no todos pertenecen a los mismos periodos históricos, por ejemplo, entre los vasos hallados, aparecieron restos de cerámica árabe.

Paralelo a la ubicación de las cuevas, pasaba un antiguo tren, el ferrocarril del Tajuña que pretendía llegar de Madrid a Aragón pero que nunca pasó de La Alcarria. Fue abierto en 1901, con el trayecto de Madrid a Alocén, junto al Tajo, 140 kilómetros.

EDIFICIO DEL AYUNTAMIENTO

Este edificio lo encontramos en la Plaza de la Constitución. Consta de  pórtico formado por seis columnas de hierro en la planta baja y sobre ésta, una balconada corrida en toda la fachada. Sobre esta planta se alza una torre en la que se ubica el reloj y un relieve del escudo del municipio. Corona el edificio una campana y un pequeño chapitel con una cruz de hierro.

Una placa en la fachada nos informa del año de su construcción en el año 1773 durante el reinado de Carlos III. El edificio fue utilizado como Casa de Juntas del Concejo, también como escuela de primeras letras y como almacén del Pósito Real.

RESTOS DEL TORREÓN Y MURALLA

Del castillo que en su día existió en Perales de Tajuña, solo se conserva uno de los torreones y los cimientos de uno de los muros que podemos encontrar en la calle Castillo.

Según las Relaciones de Lorenzana, la construcción de este castillo se situaría en la época coetánea de Alfonso I el Batallador, rey de Aragón entre 1104 y 1134, y esposo de Doña Urraca reina de Castilla y León. Aunque no se dispone  de fuentes documentales anteriores a 1470 que es cuando se conocen algunos datos, se cree que puedo ser construido a finales del siglo XII o principios del XIII por los materiales y el aparejo utilizado, muy parecido a otras construcciones defensivas de la época. Aunque se dispuso que fuese derribado por su apoyo a Juana la Beltraneja, en el siglo XVI aún seguía en pie. A partir del siglo XVII comenzarían los graves daños y se fue deteriorando sin ninguna obra de cuidado y/o rehabilitación hasta llegar a los que podemos ver hoy día.

LÁGRIMAS DE SAN PEDRO

Se trata de una formación de piedra que a modo de cascada surge en medio de uno de los lugares más típicos del municipio desde la Calle del Castillo hasta la Carretera de Morata pasando por la Calle de Las Peñas. Es una curiosa formación geológica cuyo origen puede ser del Periodo Cuaternario.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL CASTILLO

Es un templo barroco del siglo XVII. Consta de una única nave con columnas toscanas con cúpula sobre el crucero sustentada sobre pechinas.

La iglesia se encuentra en la parte alta del municipio junto a los restos de un torreón de la Edad Media y las murallas del antiguo castillo.

En 1939 se restauró después de los graves daños que sufrió durante los primeros meses de la guerra civil, en los que se perdió la talla de madera de la Virgen, pero se conserva un crucifijo de madera con incrustación de nácar y dos relicarios de plata del siglo XVII.

ERMITA DE SAN SEBASTIÁN

Ésta antigua ermita construida en el siglo XVI, fue restaurada para recuperar su forma a partir de los elementos que aún permanecen en pie. En la actualidad, en el edificio de la ermita, se encuentra el Centro de Interpretación del Risco de las Cuevas.

FUENTE DE LA MARIBLANCA

Esta fuente fue construida en el año 1794 durante el reinado de Carlos IV. También se la conoce como Fuente Nueva o del Juego de la Pelota. Perdió la figura principal del conjunto, la Mariblanca y en los años 60 del pasado siglo fue tapada totalmente.

Se mantiene el pilón de piedra de la Fontanilla o la Fuente de los Tres Caños. En este mismo lugar se ubica una escultura dedicada a la madre.

Por petición popular de los vecinos, se consiguió en los 80 que se excavara para recuperar el monumento. Las obras de restauración las llevó a cabo la Comunidad de Madrid, pero no se consiguió recuperar la figura.

FUENTE REDONDA

La podemos encontrar en la calle Mayor Alta en un ensanchamiento ajardinado. Se construyó en el año 1912 y dispone de dos caños sobre un pilar con remate piramidal no centrado para facilitar la obtención del agua.

FUENTE DEL CUARTEL

Fue construida en el año 1906, en piedra caliza. Esta fuente servía de suministro de agua a la población así como de abrevadero para el ganado y animales de carga. Tiene forma de T y se compone de un abrevadero rectangular de grandes piedras calizas de Colmenar y un pequeño pilón que aloja tres caños de varios cuerpos de distinto tamaño. En su conjunto forma un pequeño recinto con banco corrido y muro adornado con una esbelta farola, de diseño clásico que facilita un agradable lugar de reunión para los vecinos.

FUENTE DE LA BUTRERA

Se encuentra a las afueras del pueblo y se llega a ella por la calle Cuesta del Moyano.

Antes de llegar a la fuente, en un rellano del camino, disponemos de un mirador con bancos para descansar y disfrutar de las bellas vistas panorámicas del municipio y del valle del Tajuña.

TORRE-FORTÍN DEL TELÉGRAFO

Fue construida a mediados del siglo XIX, esta torre hizo el número cinco en la línea de telegrafía óptica Madrid-Valencia-Cataluña. La podemos encontrar en la “Loma del Telégrafo” siguiendo la denominada “Ruta del Telégrafo”.

Está construida en mampostería de sillarejo, en planta cuadrada con el estilo típico de las atalayas árabes.

OTRAS IMAGENES DEL MUNICIPIO


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